
Roger Waters destroza a James Hetfield de Metallica | Lokura FM
BlogLOKURA NEWS MUSIC16/10/2026
Roger Waters explota contra James Hetfield tras sus palabras sobre la política en los conciertos. Entérate de la brutal respuesta y la polémica en Lokura FM.
"¡Es un completo imbécil y no es músico!": Roger Waters destroza a James Hetfield tras su discurso antipolítica
El universo del rock se tambalea tras un choque de titanes sin precedentes. Si algo ha caracterizado a la historia del género es la coexistencia de distintas visiones sobre lo que debe ocurrir arriba de un escenario, pero la brecha entre el entretenimiento puro y el activismo radical acaba de abrir un abismo gigantesco. Roger Waters, la mente conceptual detrás de los años más gloriosos de Pink Floyd, arremetió de forma despiadada contra James Hetfield, líder de Metallica, cuestionando desde su capacidad intelectual hasta su calidad como músico.
El choque se detonó a raíz de las recientes declaraciones de Hetfield durante la residencia de Metallica en The Sphere de Las Vegas, donde el guitarrista aseguró que la banda no utiliza su plataforma para influir con posturas políticas, definiendo su show como un espacio neutral de evasión, amor y música pesada.
(foto internet)
"Tiene un coeficiente intelectual de tres": El feroz ataque del ex-Pink Floyd
Durante su participación en el pódcast The Katie Halper Show, Waters fue cuestionado sobre la postura de Hetfield de mantener los conciertos limpios de sermones ideológicos. Lejos de ofrecer una crítica matizada, el británico explotó en vivo con declaraciones cargadas de una acidez sin reservas.
"¿Podemos dejar de hablar de este imbécil? Estoy muy aburrido de él. Está demostrando que es un completo imbécil. Tiene un coeficiente intelectual de unos tres y no sé por qué estamos hablando de él, porque no es nadie y nunca lo será", lanzó el bajista de 83 años.
Pero el ataque no se detuvo en el plano ideológico. Waters decidió atacar directo al corazón de la trayectoria de Metallica, descalificando la habilidad técnica de Hetfield y sus compañeros sobre la tarima:
Puede que tenga varios cientos de millones de dólares o lo que sea, pero es un imbécil y no es músico. Los he escuchado. Ya te dije que los escuché tocar con instrumentos acústicos y no podían hacerlo. Fue espantoso".
Falta de empatía y lecciones de infancia: La arremetida más personal
El exintegrante de Pink Floyd llevó el enfrentamiento al terreno personal al criticar la formación emocional de Hetfield, sugiriendo que la falta de una guía en su juventud lo convirtió en alguien insensible ante las problemáticas del mundo.
"Obviamente, me habría gustado que hubiera crecido con una madre, un padre, un amigo, un primo o alguien de su familia que lo hubiera apartado un momento cuando era pequeño... Es una pena que no tuviera a alguien cerca que le explicara que ser amable es mucho más importante que toda esa música a todo volumen, saltar de un lado a otro y todo lo demás", concluyó.
Este cruce de declaraciones reabre un debate histórico en la cultura rockera. Por un lado, Roger Waters encarna la postura del arte como una trinchera obligatoria de protesta social e ideológica, una bandera que ha ondeado durante décadas en giras rodeadas de controversia por sus posturas geopolíticas. Por el otro, Hetfield abandera la visión del concierto como un santuario cathártico donde miles de fanáticos pagan un boleto precisamente para escapar por dos horas del ruido mediático y las divisiones del mundo exterior.
...de Lokura
En Lokura FM entendemos que el rock and roll siempre ha sido un espacio de diversidad donde caben todas las posturas. Sin embargo, descalificar la carrera de un músico que lleva más de cuatro décadas llenando estadios, reinventando el metal y conectando con múltiples generaciones parece una reacción desmedida que retrata más la intolerancia a las posturas ajenas que un argumento sólido.
Tanto el show conceptual y politizado de Pink Floyd como la catarsis destructiva e inmersiva de Metallica tienen un lugar sagrado en la memoria de los fanáticos. El escenario puede ser un megáfono de protesta, pero también un templo para soltar el estrés de la semana al ritmo de un riff demoledor. Negarle el estatus de músico a James Hetfield solo porque prefiere ofrecer evasión en lugar de discursos es tropezar con la misma soberbia que se pretende criticar.
16 de octubre de 2026