Ni los dioses del rock se resisten. Descubre las historias reales de Iron Maiden, Oasis y el plan para aplicar la misma este próximo martes con México.
Ni los dioses del rock se resisten. Descubre las historias reales de Iron Maiden, Oasis y el plan para aplicar la misma este próximo martes con México.
¡Qué onda, raza melómana y pambolera de Lokura FM! En pleno verano de 2026, la fiebre por el balón nos tiene a todos con la productividad en el suelo y los nervios de punta. Seamos honestos: más de uno ya escondió el celular detrás del monitor o inventó una "junta de emergencia con un cliente" para ver los partidos de este gran torneo. Y ni te hagas el santo, porque tú y yo sabemos perfectamente la coartada que estás armando para este próximo martes cuando juegue nuestra Selección Mexicana.
El vicio es grande, pero si te sientes culpable por hacerte pato en la chamba, te urge enterarte de esto: ¡los rockstars más pesados, sangrones e internacionales del planeta son igual de cínicos que tú!
En esta cabina nos pusimos a revisar los archivos negros de la música y encontramos casos 100% reales de bandas legendarias que, encima de escenarios de millones de dólares y frente a miles de fans, decidieron meterle "pausa" al show o retrasar su salida porque su selección se estaba jugando la vida. Porque una cosa es ser una deidad de la guitarra, pero otra muy diferente es perderse un gol en vivo.
(Inglaterra pasa a Final de la Euro 2024 y The Killers transmiten partido para sus fans)
Si hablamos de obsesión por el fútbol, los reyes indiscutibles son los británicos de Iron Maiden. El líder y bajista de la banda, Steve Harris, es tan increíblemente fanático (especialmente de su amado West Ham) que el fútbol es una religión obligatoria dentro de sus giras.
Esto no es un mito: la banda ha llegado a organizar las fechas de sus conciertos en festivales europeos dependiendo del calendario de los torneos para que no se empalmen con los juegos. Pero la anécdota más chida ocurrió cuando la selección de Inglaterra se fue a tiempos extras y penales en un partido definitivo. ¿Qué hicieron los Maiden? Pusieron pantallas gigantes tras bambalinas, retrasaron la hora de salida al escenario y no salieron a tocar hasta que se cobró el último penal. Al final, Harris subió al escenario con sus muñequeras de fútbol bien puestas y tocó el bajo con el doble de adrenalina. ¡Eso es tener prioridades!
(Foto: Excelsior. Rod Stewart cambia concierto por partido de fútbolEspecial © 2025 Imagen - Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.)
Los hermanos Noel y Liam Gallagher son famosísimos por dos cosas: por mentarse la madre por cualquier estupidez y por su amor enfermo hacia el Manchester City y la selección inglesa. En los años 90, cuando Oasis era la banda más grande del planeta, los organizadores de sus conciertos ya se la sabían: si Inglaterra jugaba un partido crucial, el camerino de Oasis tenía que transformarse en una sala de televisión.
En varias giras veraniegas, Noel Gallagher exigía que se colocaran monitores pequeños encima de los amplificadores de guitarra en el escenario. Así, mientras tocaba los acordes de "Wonderwall", el compa volteaba de reojo para ver cómo iba el marcador. Incluso, en festivales masivos como Glastonbury, llegaron a exigir que las pantallas gigantes del evento transmitieran el partido antes de que ellos salieran a cantar, armando una fiesta donde miles de rockeros terminaron abrazados gritando goles.
(Foto: facebook FM HIT 99.1)
Los originarios de Seattle, Pearl Jam, tampoco se salvan de esta locura. Durante una de sus giras por Europa que coincidió con las fases finales de un torneo internacional, la banda estaba dando un conciertazo brutal. La raza estaba en pleno slam, pero en el backstage, el staff de la banda estaba pegado a la pantalla viendo un partido de eliminación directa.
A la mitad del show, Eddie Vedder detuvo la música de golpe, agarró el micrófono y, en lugar de aventarse su speech motivacional de siempre, le empezó a dar el reporte del partido en tiempo real a la multitud: "Muchachos, me acaban de avisar que van uno a uno y se van a penales". El estadio entero estalló en gritos. Vedder usó la tensión del fútbol para prender aún más a la gente y prometió avisar el resultado final antes de que terminara el concierto.
Historias como estas nos demuestran que el rock y el fútbol comparten exactamente el mismo ADN: son pasionales, ruidosos, se viven en comunidad y te hacen perder la cabeza. Si los contratos de millones de dólares no pueden frenar el instinto de un verdadero hincha, ¿qué te hace pensar que a nosotros nos va a importar la junta de resultados?
Aviso parroquial para todos los jefes y patrones que nos están leyendo: Desde ahorita les advertimos que este próximo martes a la hora del partido de México, a toda la plantilla de trabajadores del país nos va a dar una "diarrea explosiva fulminante" o un "dolor de caballo" misterioso. No va a haber internet que alcance, ni llamadas que contestemos. Si Steve Harris pudo retrasar un concierto de Iron Maiden, nosotros vamos a parar el país entero por noventa minutos. ¡Sobre advertencia no hay engaño!
¿Tú qué opinas, raza de Lokura FM? ¿Cuál es la mentira más piadosa (o más descarada) que vas a usar este martes para escaparte a ver a la selección? ¿Qué rola vas a poner a todo volumen si ganamos?