Tras un par de días de exhaustiva reflexión, en Lokura FM debatimos la presentación de Maná en la gran inauguración deportiva de 2026. ¿Fue el rock ideal para abrir el torneo?
Tras un par de días de exhaustiva reflexión, en Lokura FM debatimos la presentación de Maná en la gran inauguración deportiva de 2026. ¿Fue el rock ideal para abrir el torneo?
¡Qué onda, raza pambolera y distorsionada de Lokura FM! Ya pasaron un par de días desde que el balón rodó por primera vez en este 2026, y sabemos que hemos estado sospechosamente callados sobre el tema musical. Pero créanme, todo tiene un porqué: después de una exhaustiva reflexión, de tomarnos un respiro y de calmarnos los ánimos tras las acaloradas discusiones aquí en la cabina, por fin decidimos romper el silencio este sábado para hablar de la presentación de Maná. La ceremonia de apertura de la gran justa deportiva prometía ser un espectáculo histórico, pero terminó reviviendo la pelea más antigua, sangrienta y apasionada que tenemos en nuestra comunidad musical.
En cuanto Fher Olvera pisó la tarima y los primeros acordes resonaron en las gigantescas bocinas del estadio, nuestros teléfonos comenzaron a reventar. El show fue un despliegue técnico indudablemente masivo, pero nos dejó un sabor de boca que teníamos que procesar antes de lanzar esta nota, porque el debate sobre su etiqueta rockera ardió como nunca.
(www.excelsior.com.mx)
Hay que ser completamente honestos y reconocer lo que se vio en la cancha el pasado jueves. La presentación de la agrupación jalisciense fue un monstruo de producción. Con Alex González destrozando la batería con su energía característica y un repertorio repleto de esos himnos que hasta el más rudo se sabe por accidente, la banda demostró por qué tienen el colmillo tan retorcido para los eventos de talla internacional. Las luces, la pirotecnia y el sonido impecable dejaron claro que no son ningunos novatos cuando se trata de echarse a la bolsa a un público que los veía desde todos los rincones del planeta.
Tocaron para el mundo, y el mundo respondió coreando. Para los altos mandos del balompié, la jugada fue perfecta y sin riesgos: contrataron a un producto nostálgico, seguro, amigable para toda la familia y con un reconocimiento global que nadie puede negar. Pero claro, en el inframundo de las guitarras pesadas donde nosotros nos movemos, la palabra "seguro" siempre levanta cejas.
Aquí es donde los bandos de Lokura FM sacaron los cuchillos y la razón principal por la que tardamos tanto en escribir estas líneas. Por un lado, tenemos a los defensores a ultranza que argumentan que Maná es la única banda mexicana capaz de representar nuestra música llenando estadios desde Madrid hasta Tokio. Para esta mitad de nuestra raza, verlos en el centro de la cancha, tocando instrumentos reales y soltando punteos de guitarra ante las cámaras del mundo, fue un triunfo del talento nacional y un orgullo latinoamericano incuestionable.
Pero, por el otro lado, está la banda más purista que pegó el grito en el cielo y saturó nuestras líneas. Para ellos, la presentación se sintió como una balada pop sobreproducida. Argumentan que el verdadero rock es rebeldía, crudeza y contracultura; elementos que, aseguran, Maná cambió hace décadas por la fórmula del éxito radial. En la cabina nos reclamaban que agrupaciones con un sonido mucho más denso, oscuro o representativo del verdadero asfalto mexicano, como Molotov, Caifanes o La Maldita Vecindad, habrían dado un golpe de autoridad mucho más auténtico y callejero para inaugurar la fiesta deportiva más grande de la década.
Al final del día, siendo totalmente neutrales, la decisión de poner a esta banda en el epicentro del universo futbolístico no fue un accidente musical, fue un cálculo milimétrico de la industria. En una época donde los espectáculos de medio tiempo están dominados casi en su totalidad por los ritmos urbanos y las superestrellas del plástico sintético, ver a una banda aferrada a su batería y sus guitarras frente a miles de millones de espectadores es un movimiento que siempre va a generar ruido y conversación. Cumplieron con el objetivo: dar un show inmenso y poner a todos a hablar.
Pero nosotros no nos podíamos quedar solo con el análisis de la industria, así que abrimos los micrófonos y en nuestros chats de Lokura FM les lanzamos la pregunta más filosa de este fin de semana: ¿Qué opinan ustedes del polémico rock que inauguró el gran certamen deportivo? ¿Sintieron que nuestras raíces rockeras estuvieron bien representadas o creen que nos vendieron una versión comercial empaquetada para agradarle a las masas?